La artritis de rodilla es el desgaste gradual del cartílago que amortigua la articulación de la rodilla, lo que causa dolor, rigidez y menos movilidad. Los síntomas pueden aparecer poco a poco o después de una lesión específica, por eso es importante hacerse una evaluación temprana cuando la rodilla empieza a funcionar peor.
La mayoría de los pacientes con artritis de rodilla mejoran con tratamiento conservador: fisioterapia dirigida, inyecciones guiadas por imagen, rodilleras o calzado de soporte cuando conviene, y cambios en la actividad. Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, o los estudios de imagen muestran una lesión estructural que no sanará por sí sola, nuestros especialistas ofrecen los siguientes pasos que describimos más abajo.
A continuación le explicamos la anatomía de la rodilla, los síntomas y las causas que vemos con más frecuencia, cómo diagnosticamos la artritis de rodilla y todas las opciones de tratamiento, desde las más sencillas hasta las más complejas.